La inutilidad de la vitamina D está ligeramente exagerada

Fuentes: The worthlessness of vitamin D is mildly exaggerated

Un análisis extenso cuestiona la opinión escéptica dominante sobre la suplementación con vitamina D. Aunque los ensayos aleatorizados no confirman las propiedades casi milagrosas que se le atribuyeron durante años —mejorar la salud ósea, cardiovascular, inmunológica, oncológica o mental—, la autora sostiene que las expectativas se han corregido en exceso.

El artículo repasS la biología de la vitamina D: es una señal esteroidea producida en la piel bajo luz UVB y transformada en el hígado y los riñones, y solo la forma activa interviene en la absorción intestinal de calcio. Para el 98 % de la población, los niveles plasmáticos son suficientes para que los riñones generen esa forma activa, lo que explicaría por qué suplementar no aporta beneficio.

Sin embargo, el texto argumenta que la correlación entre niveles bajos de vitamina D y casi todos los desenlaces negativos de salud no es casualidad. A partir de pistas históricas como el raquitismo industrial, los estudios de Apperly y los trabajos de los hermanos Garland, se propone que la vitamina D actúa como un termómetro del estado general del organismo. Tomada con expectativas razonables, la suplementación en personas con niveles bajos o insuficientes podría ofrecer beneficios modestos, aunque no garantizados. La conclusión es que la evidencia disponible, aunque imperfecta, inclina la balanza a favor de suplementar a quien tenga niveles bajos, sin convertirla en panacea.