Un nuevo informe de PwC de 60 páginas señala que una de las primeras aplicaciones generalizadas de la inteligencia artificial en el sector sanitario está incrementando las facturas médicas en lugar de reducirlas. Las herramientas de IA para tomar notas documentan más detalles sobre diagnósticos y complicaciones, lo que permite a los hospitales utilizar códigos de facturación de mayor gravedad (y mayor pago) incluso cuando la atención al paciente no cambia. Por ejemplo, un análisis de Blue Cross Blue Shield encontró que el código de facturación para anemia hemorrágica aguda posparto en nuevas madres aumentó del 4% al 12,3% de las admisiones de maternidad entre 2022 y 2025, mientras que las transfusiones de sangre (tratamiento común) apenas variaron. Una auditoría reveló que menos del 20% de los casos cumplían los criterios clínicos. En tres años, la 'intensidad de codificación' añadió 22 millones de dólares al gasto en maternidad en los hospitales estudiados. PwC sitúa la IA como uno de los cinco factores que podrían elevar los costes sanitarios hasta un 9% en 2027, la tasa más alta desde 2010-2011. Sin embargo, la IA no es el mayor impulsor: los costes laborales y de suministros siguen siendo los principales. A largo plazo, la IA podría reducir costes automatizando tareas administrativas o detectando enfermedades antes. Por ahora, el informe revela que la IA está optimizando cómo cobrar más al paciente.
