La industria de los centros de datos está implementando una estrategia de relaciones públicas basada en la educación escolar para contrarrestar el creciente rechazo público a estas instalaciones. Organizaciones sin fines de lucro como 7x24 Exchange International y grupos de la Asociación de Gestión de Operaciones de Computadoras (AFCOM) patrocinan excursiones y materiales didácticos en escuelas de todo Estados Unidos. Estas iniciativas, que incluyen visitas a instalaciones reales y la distribución de kits temáticos, buscan presentar a los centros de datos como infraestructura crítica y beneficiosa para la economía local, especialmente en regiones como Loudoun County, Virginia, conocida como 'Data Center Alley'.
El objetivo es generar apoyo entre los jóvenes y sus familias ante la oposición de comunidades vecinas, que han expresado preocupación por el consumo energético y el impacto visual de estas plantas. Según un informe de Pew Research, la mitad de los estadounidenses percibe los centros de datos como perjudiciales para el medio ambiente y la calidad de vida. Expertos en política educativa advierten que estas campañas constituyen una forma de 'propaganda corporativa' dirigida a una audiencia vulnerable, ya que los niños carecen de la capacidad crítica para evaluar la información técnica presentada por las empresas. Mientras la industria intenta mantener su 'licencia social' mediante la educación, los críticos señalan que la exposición a la infraestructura física, que suele ser ruidosa y visualmente aburrida, podría no ser educativa ni ética para la infancia.
