La Internet Engineering Task Force (IETF) ha aprobado el RFC 9851, que declara TLS 1.2 en congelación de funcionalidades. El documento, fechado en julio de 2026 y elaborado por Rich Salz y Nimrod Aviram dentro del Grupo de Trabajo de TLS, establece que a partir de su publicación no se aprobarán cambios en TLS 1.2 salvo excepciones puntuales: correcciones urgentes de seguridad decididas por consenso del grupo, nuevas etiquetas de TLS Exporter y nuevos identificadores de protocolo ALPN. La medida no afecta a DTLS en ninguna de sus versiones.
TLS 1.3, definido en el RFC 9846, subsana la mayor parte de las carencias conocidas de TLS 1.2 —entre ellas, el cifrado de una mayor parte del tráfico y la eliminación de primitivas criptográficas consideradas débiles— y cuenta con pruebas de seguridad robustas. Su adopción crece de forma sostenida, lo que justifica centrar los futuros desarrollos en esa versión.
El RFC también refuerza la apuesta por la criptografía poscuántica. Tras la publicación por parte del NIST de los estándares ML-KEM, ML-DSA y SLH-DSA en 2024 y los trabajos en marcha del grupo PQUIPWG, formado a comienzos de 2023, la IETF deja claro que la criptografía poscuántica no se especificará para TLS 1.2: cualquier despliegue poscuántico sobre TLS deberá realizarse sobre TLS 1.3 o versiones posteriores. En la práctica, el documento modifica las instrucciones a IANA y a los expertos designados de TLS para que cualquier entrada nueva en los registros de TLS esté destinada a TLS 1.3 o superior, una indicación que ya se ha incorporado a 22 registros, entre ellos TLS Cipher Suites, TLS Supported Groups, TLS ExtensionType Values y TLS SignatureScheme.
