La IA podría cerrar la puerta a los métodos de hackeo de los gobiernos

Fuentes: How AI could make it harder for governments to use hacking tools

El profesor de criptografía Matthew Green ha reabierto el debate sobre el “going dark” con una tesis provocadora: si la inteligencia artificial reduce los fallos de software a niveles mínimos, las agencias de inteligencia y policía perderán los exploits que hoy les permiten vigilar dispositivos cifrados. Green advierte de que las autoridades podrían volver a reclamar puertas traseras, comprometiendo la seguridad de todos los usuarios.

En los últimos años, la llamada “tregua” entre Gobiernos y empresas tecnológicas —basada en el uso de vulnerabilidades de día cero en lugar de puertas traseras— se mantenía gracias a la abundancia de fallos explotables. Google, por ejemplo, afirma haber corregido en junio más bugs en Chrome que en los dos años anteriores gracias a la IA.

Expertos consultados por TechCrunch ofrecen visiones opuestas. Luna Tong y Paolo Stagno (CTO de Crowdfense) coinciden con Green en que los fallos serán cada vez más escasos y que la presión por puertas traseras reaparecerá. Otros, como Hamid Kashfi (DarkCell/Xbow), sostienen que la IA también facilitará la búsqueda de vulnerabilidades complejas a los investigadores ofensivos. Eva Galperin (EFF) y Katie Moussouris (Luta Security) apuntan a un horizonte más lejano: los bugs complejos no desaparecerán pronto y aún faltan años para que los dispositivos queden libres de fallos, quizá más allá de las próximas elecciones estadounidenses.