Aunque las encuestas indican que hasta el 79% de los abogados utilizan inteligencia artificial en sus firmas, la adopción real en el sector legal sigue siendo baja. La mayoría de los profesionales solo habilitan funciones básicas en herramientas existentes sin transformar sus flujos de trabajo tradicionales. El principal obstáculo es el 'moat de datos' controlado por monopolios como Westlaw y Lexis, que poseen bases de datos completas y capas editoriales críticas para la investigación legal. Estas empresas han defendido agresivamente su propiedad intelectual, como en el caso contra Ross Intelligence. Sin embargo, la barrera se está debilitando gracias a iniciativas de datos abiertos y al uso de IA para generar síntesis de conocimiento, lo que ya ha provocado reacciones de mercado significativas al introducirse soluciones de código abierto.
La IA legal avanza lento por los monopolios de datos
