La IA ignora la complejidad evolutiva del cerebro humano

Fuentes: AI ignores the evolutionary complexity of the human brain

El cerebro humano no es una simple máquina de computación, sino un sistema de control por retroalimentación evolucionado durante millones de años. Un artículo reciente de The Verge argumenta que la industria de la inteligencia artificial se basa en un modelo computacional simplificado que no captura la complejidad biológica y social de la cognición humana. El texto critica la visión de figuras como Elon Musk y Demis Hassabis, quienes comparan el cerebro con una máquina de Turing, señalando que esta analogía es insuficiente para entender la dinámica de los sistemas vivos.

El autor propone un modelo alternativo basado en la neurociencia y la historia evolutiva, defendido por el neurocientífico Paul Cisek de la Universidad de Montreal. Este enfoque sostiene que el cerebro funciona como un sistema de retroalimentación donde el cuerpo ajusta la entrada de información según las opciones disponibles, en lugar de procesar algoritmos de entrada y salida. Se ilustra con el ejemplo del bateo de béisbol, donde la heurística de mantener la pelota en el campo visual es más precisa que el cálculo matemático complejo del modelo computacional. Además, el artículo señala que este modelo evolutivo explica mejor la emergencia de capacidades como la memoria episódica y la exploración nocturna en la historia de los vertebrados. Finalmente, el texto advierte que la industria tecnológica está desmantelando las estructuras sociales y normativas que han permitido el aprendizaje humano durante milenios, lo que socava la sostenibilidad de los sistemas cognitivos evolucionados.