El autor del artículo argumenta que el modelo tradicional de desarrollo open source está en declive debido a la proliferación de contribuciones generadas por inteligencia artificial. Esta situación ha transformado la dinámica de las plataformas de código, donde la revisión humana se ve obstruida por bots y ruido generado por IA, erosionando la confianza y el esfuerzo humano que históricamente sostenían estas comunidades.
El texto detalla cómo las contribuciones no solicitadas y de baja calidad, muchas veces creadas por agentes de IA, han convertido las pull requests en una carga innecesaria para los mantenedores. Ejemplos citados incluyen el fin de las recompensas por errores en curl, el cierre automático de PR externas en tldraw y la suspensión de Jazzband. Proyectos como OpenJDK, Godot y COSMIC han implementado políticas estrictas para prohibir o limitar el código generado por LLMs, mientras que Sindre Sorhus ha deshabilitado las PR externas en todos sus repositorios. Esta tendencia refleja una crisis de calidad y sostenibilidad en el ecosistema de software libre, donde la distinción entre el trabajo humano y el automatizado se ha vuelto crucial para la viabilidad de las herramientas y proyectos colaborativos.
