La inteligencia artificial está generando una oleada de vulnerabilidades de software que supera a los equipos de seguridad tradicionales, según un informe de Wired. Aunque los líderes de la industria discuten un posible frenado en el desarrollo de modelos de frontera para evitar riesgos existenciales, la capacidad actual de las herramientas de IA para detectar fallos ha provocado un aumento drástico en la cantidad de errores expuestos. Microsoft ha emitido parches para 974 CVEs este mes, estableciendo un récord, mientras que Oracle distribuyó 1.448 parches en julio, casi cinco veces más que el año anterior. Google Chrome y Mozilla también reportan incrementos significativos en la frecuencia de parches necesarios. Hasta la fecha, se han registrado 66.401 CVEs, la mitad de la cifra total en 2022. Expertos como Jerry Gamblin, de Empirical Security, señalan que la mayor cantidad de CVEs no implica mayor daño, sino que más vulnerabilidades son conocidas y corregidas. Sin embargo, la preocupación principal es que los desarrolladores no puedan mantener el ritmo con la velocidad de descubrimiento de fallos, lo que podría facilitar ataques cibernéticos más sofisticados. El National Cyber Security Center de Reino Unido advierte que la mera detección de vulnerabilidades no mejora la seguridad si no se corrigen a tiempo. Mientras la industria busca un equilibrio entre el uso de IA para la defensa y la ofensa, el volumen de errores sigue escalando, presionando a los equipos de seguridad y a los voluntarios que mantienen el software de código abierto.
