Criminales en el Reino Unido están utilizando inteligencia artificial para escalar sus operaciones de fraude, lo que ha llevado a National Trading Standards a publicar por primera vez una lista de vigilancia específica para estos delitos. Esta iniciativa detalla las herramientas y técnicas empleadas por estafadores para suplantar identidades y robar dinero a consumidores, destacando el uso de imágenes generadas por IA, clonación de voz y videos deepfake para impersonar familiares o amigos cercanos en situaciones de emergencia.
El fraude se manifiesta principalmente a través de sitios web falsos que imitan a minoristas familiares con productos de alta calidad, aunque los envíos suelen ser nulos o contener artículos baratos de fabricación en masa, como los de China. Además, se emplean correos de phishing personalizados y sin errores gramaticales, así como estafas de romance donde la IA mantiene conversaciones prolongadas para extraer datos personales. Expertos advierten que las técnicas tradicionales de detección, como buscar errores tipográficos, ya son menos efectivas debido a la capacidad de la IA para generar contenido perfecto.
Para protegerse, los consumidores deben evitar enviar dinero o información financiera a personas no conocidas, verificar la legitimidad de las empresas mediante el Financial Conduct Authority y no confiar ciegamente en videos o llamadas de voz. La presión por actuar de inmediato es una señal clave de fraude. Las autoridades recomiendan reportar cualquier sospecha a la policía o a la línea de ayuda al consumidor, enfatizando la necesidad de pausar y pensar antes de realizar cualquier transacción o compartir datos sensibles.
