En septiembre de 1931, la familia Irving en la granja de Doarlish Cashen, cerca de Dalby (isla de Man), comenzó a escuchar ruidos y voces en sus viviendas. James, Margaret y su hija Voirrey atribuyeron inicialmente los golpes a roedores, pero las trampas no dieron resultado. Los sonidos evolucionaron hacia conversaciones humanas, lo que generó la fama de 'Gef', una mangosta que la familia describió como una criatura invisible nacida en Nueva Delhi en 1852. Esta edad, superior a la esperanza de vida máxima de la especie, y la actitud de la supuesta animal, que se presentaba como una 'octava maravilla del mundo' y rechazaba ser tratada como mascota, alimentaron el misterio. La familia Irving afirmaba que Gef vivía entre las vigas, cantaba, insultaba a los visitantes y robaba comida. La atención mediática británica creció al no poder examinar al animal, lo que llevó a teorías psicológicas y físicas. Investigadores como Nandor Fodor y Harry Price cuestionaron la solidez de las pruebas, sugiriendo que las voces podrían ser proyecciones mentales o el resultado de un engaño familiar. Las pruebas físicas, como el pelo y las huellas, fueron discutidas, con algunos analizando que el material correspondía a un perro. Gef desapareció hacia 1938 o 1939 sin dejar pruebas definitivas, dejando solo las declaraciones de la familia y las fotografías discutidas como evidencia de este fenómeno paranormal.
