La Playa del Ruso, situada en La Rábita (Granada), lleva el nombre de Lukianov, un teniente ruso que se instaló en una cueva junto al mar en 1921 y vivió allí durante 44 años. Su llegada coincide con la Guerra Civil rusa y su permanencia en la zona se enmarca en el contexto de la Desbandá de 1937, un exodo masivo de civiles bombardeados que pasó por la carretera N-340. Lukianov, músico militar y anacoreta, ayudó a pescadores y agricultores a cambio de comida, y su refugio quedó testigo de los bombardeos de los cruceros Canarias, Baleares y Almirante Cervera. La playa, de 200 metros de largo, es un lugar de naturaleza y turismo naturista, con manantiales de agua dulce que bajan de los acuíferos de Lújar y la Contraviesa. El Ayuntamiento de Albuñol inauguró en 2025 un nuevo acceso peatonal con fondos municipales para honrar la memoria de Lukianov, quien murió en 1965 y sigue siendo una figura querida en el pueblo, con flores frescas en su tumba.
