La hipótesis que vincula el protector solar con un mayor riesgo de mortalidad

Fuentes: The Shady Link Between Sunscreen and Your Health

Un grupo creciente de investigadores cuestiona el mensaje dermatológico convencional de evitar el sol y sostiene que evitar la exposición solar multiplica por dos el riesgo de morir, una magnitud comparable a la del tabaquismo. El detonante ha sido el fracaso clínico de los suplementos de vitamina D: un ensayo con 25.871 participantes durante cinco años no encontró ningún efecto sobre el cáncer, las cardiopatías ni los ictus, pese a que los niveles bajos de esa vitamina se asocian con tasas más altas de prácticamente todas las enfermedades. El dermatólogo Richard Weller, de la Universidad de Edimburgo, descubrió hacia 2010 una vía por la que la piel utiliza la luz solar para sintetizar óxido nítrico, una molécula que reduce la presión arterial. En experimentos con voluntarios, 30 minutos de sol sin protector elevaron el óxido nítrico y bajaron la tensión. La epidemióloga Pelle Lindqvist, del Instituto Karolinska, siguió a cerca de 30.000 mujeres suecas durante 20 años y observó que las más asoleadas morían la mitad; quienes evitaban el sol tenían el doble de mortalidad, con una incidencia de melanoma mayor pero una mortalidad por melanoma ocho veces menor. Los cánceres de piel no melanoma, los más frecuentes, rara vez son mortales. El texto señala que la protección solar indiscriminada puede haber pasado por alto los beneficios cardiovasculares del sol y pide reconsiderar las recomendaciones de fotoprotección.