La hibernación artificial borra más de la mitad de las sinapsis en ratones sin perder recuerdos

Fuentes: Putting mice into hibernation causes a major loss of synapses

Un equipo de la Universidad de Tsukuba y del Instituto de Okinawa ha demostrado que inducir un estado de hibernación en ratones elimina el estado de más de la mitad de sus sinapsis y, aun así, los animales conservan sus memorias. El hallazgo, publicado en Science, cuestiona la hipótesis dominante de que el aprendizaje reside en el refuerzo físico y estable de las conexiones neuronales.

El neurocientífico Kazumasa Tanaka explica que las conexiones entre neuronas cambian de forma constante: su disposición al cuarto o quinto día es muy distinta de la del primero. Para amplificar esa plasticidad, los investigadores activaron un circuito conservado en los mamíferos que desencadena hibernación. En 2020, el equipo de Takeshi Sakurai desarrolló una técnica para inducirlo mediante la estimulación de las neuronas Q en el hipotálamo, lo que produce un estado llamado QIH: hipotermia e hipometabolismo inducidos por neuronas Q.

Con ese protocolo, la temperatura corporal de los ratones cae hasta unos 20 °C y la frecuencia cardíaca y respiratoria descienden de forma notable. En comparación, los osos mantienen su temperatura corporal en hibernación y algunas ardillas la acercan al punto de congelación; la hibernación artificial se sitúa entre ambos extremos. El resultado sugiere que la memoria puede sostenerse mediante mecanismos alternativos a la estructura física de las sinapsis, un reto para los modelos actuales sobre almacenamiento de recuerdos.