Medir la grasa abdominal mediante el perímetro de cintura y la relación cintura-cadera predice el riesgo de enfermedad cardiovascular con mayor precisión que el índice de masa corporal (IMC) por sí solo, según un estudio publicado en JACC, la revista insignia del American College of Cardiology. La investigación, dirigida por Zeina A. Dardari y con Michael J. Blaha como autor sénior, ambos del Johns Hopkins Ciccarone Center for the Prevention of Cardiovascular Disease, se basó en datos de más de 260.000 personas seguidos durante una media de 20 años y analizó nueve desenlaces cardiovasculares, entre ellos infarto, ictus, insuficiencia cardiaca, fibrilación auricular, mortalidad por cardiopatía isquémica y mortalidad por cualquier causa.
Los resultados muestran que el IMC no refleja la composición corporal ni la distribución de la grasa, por lo que puede clasificar de forma errónea el riesgo cardiovascular. Entre las personas con peso normal según el IMC, el 5% tenía un perímetro de cintura elevado y el 18% una relación cintura-cadera alta; en los clasificados con sobrepeso, esas cifras ascendían al 39% y al 40%, respectivamente. Los individuos con peso normal o sobrepeso pero con cifras elevadas de grasa central presentaban un riesgo entre un 15% y un 50% mayor para la mayoría de los desenlaces estudiados. En cambio, las personas con obesidad pero perímetro de cintura bajo no mostraron un riesgo significativamente distinto al de quienes tenían peso normal y cintura baja, salvo en mortalidad por todas las causas. Los autores recomiendan incorporar la medición de cintura y cadera a la evaluación cardiaca en atención primaria.
