La Gran Muralla Verde, iniciativa de la ONU para restaurar 100 millones de hectáreas en el Sahel hasta 2030, ha registrado un avance significativo en su implementación. Según la revisión de cinco años de la UNCCD, se han logrado 1,66 millones de hectáreas en proceso de restauración y se han creado 4,6 millones de empleos. El proyecto, que busca secuestrar 250 millones de toneladas de carbono, ha evolucionado de la plantación de árboles en líneas rectas a un enfoque de mosaico basado en arbustos, más sostenible para las zonas semiáridas. Aunque la financiación es un reto, con solo el 13 % de los 19.000 millones prometidos materializados en 2023, el Banco Africano de Desarrollo ha comprometido más de 3.320 millones de dólares. Los modelos del Banco Mundial advierten que, sin medidas urgentes, los choques climáticos podrían empujar a 13,5 millones de personas a la pobreza extrema en el G5 Sahel para 2050. La principal barrera actual no es la aridez, sino la geopolítica, ya que de las 28 millones de hectáreas rentables, solo 14 millones están disponibles debido a conflictos armados y inseguridad.
