Jacob Coxon, el investigador de inteligencia artificial de 27 años cuya dimisión de Anthropic, acompañada de una dura advertencia sobre el fin de la humanidad, provocó un enorme revuelo en internet y una conmoción en el Capitolio, no se enriquecerá si sus declaraciones inflan la futura capitalización bursátil de Anthropic, según declaró el miércoles a Axios. La razón es que su antigüedad en la empresa era insuficiente para que sus acciones se consolidaran.
Coxon habló públicamente el martes y su página de Wikipedia fue creada el miércoles, lo que lo convierte en una celebridad de la noche a la mañana. En cuestión de horas concedió entrevistas a Wired y Time, y antes de publicar sus mensajes en redes había concedido una exclusiva al Wall Street Journal. En Time, respondió a la periodista Taylor Lorenz, que lo acusó de 'doomer posting', afirmando que el término 'doomer' es 'bastante absurdo' porque basta con leer las declaraciones públicas de los directivos del sector.
El investigador solo trabajó en Anthropic unos meses. Anteriormente había estado en OpenAI desde 2023, donde participó en proyectos como GPT-4o, antes de fichar por Anthropic en 2026 y dimitir esta semana. Evan Hubinger, responsable de la división de alineación de Anthropic, confirmó en X las palabras de Coxon y sostuvo que existe más de un 10% de probabilidad de que la IA acabe con toda la humanidad en la próxima década.
En la entrevista con Wired, Coxon atribuyó la viralidad de sus palabras a una cuestión deTiming vinculada a los recientes incidentes de evasión de entornos aislados en el sector. Entre sus planes futuros, mencionó la posibilidad de crear 'comentario independiente' inspirado en ficciones especulativas como 'AI 2027' y 'AI 2040', o trabajar en una agencia de auditoría o regulación externa si el escenario catastrófico no se materializa.
