La genealogía genética resuelve un caso frío de 30 años

Fuentes: Genetic genealogy solves 30-year-old cold case

Detectives de Madison County, Illinois, lograron resolver el asesinato de Randy Gail Sperino, un caso que permanecía sin resolver desde 1993, utilizando la tecnología de genealogía genética investigativa. La técnica, aplicada por la empresa Othram, permitió identificar a Albert "Buddy" Zigler, de 70 años, quien confesó el crimen y fue acusado en mayo de este año. El método se basa en la construcción de árboles familiares a partir de datos de ADN proporcionados por familiares de la víctima en bases de datos comerciales, a diferencia de las pruebas forenses tradicionales que requieren una comparación directa con el sospechoso.

El caso de Sperino, que fue una de las más de 250.000 homicidios no resueltos en Estados Unidos, se resolvió gracias a la identificación de un pariente genético de la víctima. Además de la genealogía genética, los investigadores utilizaron la plataforma de inteligencia artificial Centerline AI, desarrollada por CentralSquare, para analizar más de 2.000 páginas de registros acumulados desde 1993. Esta herramienta facilitó la reconstrucción de líneas temporales y la organización de la información de testigos, permitiendo a los detectives interactuar con la IA como un chatbot para verificar la veracidad de las declaraciones de Zigler.

Aunque la tecnología ha revolucionado la resolución de casos fríos, expertos señalan limitaciones. La genealogía genética requiere datos de ADN y no puede aplicarse en todos los casos, además de generar preocupaciones éticas sobre la privacidad de los familiares de la víctima. Othram afirma haber ayudado a resolver miles de casos, pero la falta de financiación sigue siendo un obstáculo para su adopción generalizada, aunque la técnica ya se utiliza en países como Suecia, Dinamarca y Australia.