La fábrica de harina San Antonio en Medina de Rioseco

Fuentes: La fábrica de harina San Antonio en Medina de RiosecoT2

La antigua fábrica de harinas San Antonio, situada en Medina de Rioseco (Valladolid), ha dejado de ser un centro productivo para convertirse en un museo industrial abierto al público. Construida a mediados del siglo XIX, esta instalación de cinco plantas combina fachadas de ladrillo con una estructura de madera y funcionó durante más de un siglo gracias a la energía hidráulica de un salto de agua de tres metros. El agua accionaba una turbina que movía el resto de la maquinaria mediante poleas y correas, permitiendo una molienda diaria del trigo con costes reducidos.

La historia técnica del complejo destaca por sus renovaciones. En 1912 se incorporaron equipos de limpieza, pero la reforma decisiva llegó en 1944 con la instalación de maquinaria suiza de la firma Daverio. Este sistema automatizado procesaba 17.000 kilos de trigo blando en 24 horas, elevando significativamente la calidad de la harina. El interior conserva intactos los molinos de rodillos, cernedores y conductos de madera, así como motores eléctricos Siemens, testimonios de la ingeniería fabril de mediados del siglo XX.

La fábrica fue clave en el abastecimiento alimenticio regional, beneficiándose de la navegación fluvial y el ferrocarril. Su neutralidad durante la Primera Guerra Mundial incrementó la demanda de envíos a países contendientes. Tras cesar sus operaciones en 1991, el Ayuntamiento de Medina de Rioseco adquirió la propiedad para evitar su abandono. En 2008, el edificio fue declarado monumento individual, y una obra de rehabilitación del Ministerio de Transportes, Movilidad y Agenda Urbana consolidó su estado actual, incluyendo la instalación de un ascensor para mejorar la accesibilidad. Hoy, el San Antonio ofrece visitas guiadas que explican las fases del proceso de molienda, sirviendo como un ejemplo de patrimonio industrial en el Canal de Castilla.