La nueva fragata Kang Kon, presentada por Corea del Norte como su mayor salto en buques de superficie, incorpora a lo largo de uno de sus costados al menos una docena de ametralladoras pesadas KPV de 14,5 milímetros, un arma diseñada por la Unión Soviética al final de la Segunda Guerra Mundial. El buque, de unas 5.000 toneladas, reúne sobre el papel elementos propios de un diseño moderno: decenas de celdas de lanzamiento vertical para misiles, cañón principal, sistemas de defensa de punto, guerra electrónica y misiles de crucero con capacidad nuclear. La decisión de añadir ese armamento ligero responde, según analistas citados por The War Zone, a la proliferación de drones y embarcaciones no tripuladas observada en la guerra de Ucrania y replicada por la Armada rusa, cuya experiencia Pionyang conoce de primera vista por su cooperación militar con Moscú. La munición de 14,5 milímetros resulta eficaz contra drones, lanchas rápidas y vehículos ligeramente blindados. Los expertos dudan, no obstante, de la capacidad de la Kang Kon para sobrevivir en un conflicto de alta intensidad y señalan que sensores, entrenamiento, coordinación y doctrina pesan más que la cantidad de armas instaladas en cubierta.
