La industria de los centros de datos está evaluando la transición de la infraestructura eléctrica basada en cobre a sistemas de fibra óptica para reducir el consumo energético. Chris Sharp, director de tecnología de Digital Reality, señala que el cobre, que representa hasta el 400 toneladas en instalaciones de 100 MW, está siendo reemplazado progresivamente. La fibra óptica ofrece ventajas clave: la luz genera menos calor que la electricidad, lo que disminuye la necesidad de refrigeración, y permite transmitir múltiples flujos de datos simultáneamente en el mismo canal. Aunque la tecnología fotónica enfrenta desafíos de fabricación y costos, Nvidia ha apoyado su desarrollo. Expertos como Peter O'Brien del Instituto Tyndall indican que la tecnología está lista para pasar de la investigación a la aplicación comercial. Sin embargo, la implementación requiere nuevas habilidades para los instaladores y enfrenta limitaciones térmicas en componentes ópticos sensibles. A largo plazo, la propuesta de Resolight.ai de usar dispositivos ópticos para procesar datos en lugar de convertirlos a electrónica podría maximizar la eficiencia, aunque la escalabilidad de la fabricación sigue siendo un reto activo.
