La Administración de Alimentos y Medicamentos de Estados Unidos (FDA) rechazó una petición legal que le exigía establecer límites de Pfas, los llamados "químicos eternos", en los alimentos, pese a la creciente evidencia científica y a la advertencia de la Agencia de Protección Ambiental (EPA) de que la comida es la mayor fuente de exposición a estos compuestos. La solicitud, presentada en noviembre de 2023 por el grupo Tucson Environmental Justice Task Force (TEJTF), pedía originalmente a la FDA analizar hasta 30 compuestos de Pfas en frutas, verduras, pescado, huevos, leche y pan. En 2025, la organización redujo su petición a umbrales asesores para el PFOA y el Pfos en mariscos y leche.
La FDA argumentó que existen "pruebas insuficientes" para respaldar la petición, aunque anunció que prevé fijar "niveles de acción" no vinculantes, que no obligarían a retirar los productos contaminados del mercado. La agencia realizó en 2019 un cambio de metodología que redujo de 182 a 78 el número de muestras de alimentos declaradas contaminadas, lo que grupos de consumidores calificaron de manipulación.
El grupo TEJTF anunció que demandará a la FDA para que un tribunal ordene la fijación de umbrales. Los Pfas, una familia de al menos 16.000 compuestos vinculados a cáncer, defectos de nacimiento y enfermedades renales, se utilizan en pesticidas, envases alimentarios y lodos de depuradora empleados como fertilizante, y pueden tardar miles de años en degradarse.
