La Comisión Federal de Comunicaciones de EE. UU. (FCC) inició un proceso para prohibir la importación y venta de drones extranjeros equipados con sensores LiDAR, a los que considera "grado militar" en una notificación pública publicada el 3 de agosto (DA 26-758). La propuesta extiende retroactivamente el veto a modelos ya autorizados que "escaparon" del bloqueo inicial.
El 22 de diciembre de 2025, la FCC había incorporado todos los drones fabricados fuera de EE. UU. y sus componentes esenciales a su Covered List, lo que impidió la llegada de nuevos modelos al mercado. Ahora, la nueva notificación amplía la prohibición a los drones previamente aprobados que integren LiDAR, con un plazo de comentarios públicos hasta el 2 de septiembre de 2026 y, de aprobarse, una entrada en vigor unos 180 días después de su publicación.
El LiDAR (Light Detection and Ranging) es una tecnología de detección remota que emplea pulsos láser para medir distancias y generar mapas 3D, clave en funciones de evasión de obstáculos. Modelos populares como el DJI Air 3S o el Mini 5 Pro dejarían de venderse en EE. UU., aunque los propietarios actuales podrían seguir volándolos, aunque con dificultades crecientes para conseguir recambios oficiales, según ha advertido DJI.
Bajo la amplia definición de "grado militar", la prohibición alcanzaría también a drones con sensores térmicos, capacidad de fumigación agrícola, peso igual o superior a 25,4 kg (55 libras), estaciones de acoplamiento, integración de artículos de defensa o vuelos en enjambre coordinado, una categoría que incluye los espectáculos sincronizados de luces con drones. Los drones fabricados en EE. UU. no se ven afectados. DJI, que ya había demandado a la FCC por excederse en sus competencias, sostiene que el LiDAR es una función de seguridad civil, no armamentística.
