La Comisión Federal de Comunicaciones de Estados Unidos (FCC) presentó el mes pasado una propuesta de norma que obligaría a los operadores de telefonía móvil a verificar la identidad de cada cliente nuevo y recurrente, recopilando nombre, dirección física, documento de identidad oficial y un número de teléfono alternativo antes de activar el servicio. La medida, comparable a las leyes contra el blanqueo de capitales, busca dificultar que los estafadores exploten las redes, según la agencia, que abrió un período de comentarios públicos hasta el 25 de junio.
Grupos defensores de la privacidad advierten de que la regla eliminaría uno de los últimos canales de anonimato en las comunicaciones: los teléfonos de prepago temporales o "burner" y los operadores que preservan la privacidad, como Phreeli, que permite registrarse con un simple código postal. Su fundador, Nicholas Merrill, sostiene que la mayoría de la población只想 vivir sin ser vigilada ni explotada por gigantes de la minería de datos. La propuesta afectaría a periodistas, denunciantes, activistas y a cualquier persona que desee evitar la recopilación masiva de datos en sus comunicaciones. En paralelo, el boletín repasa otros incidentes: Meta eliminó código de reconocimiento facial en su aplicación de gafas inteligentes tras una investigación de WIRED; xAI sigue alojando deepfakes sexualizados de famosos en Grok; Anthropic lanzó una versión "segura" de su modelo Mythos para el público; y la CISA emitió una directiva que exige a las agencias federales corregir vulnerabilidades críticas en tan solo tres días.
