La FCC elimina el objetivo de velocidad de un gigabit por considerarlo injusto con tecnologías más lentas

Fuentes: FCC abolishes gigabit speed goal, suggesting it is unfair to slower technologies, theverge.com

La Comisión Federal de Comunicaciones de Estados Unidos (FCC) eliminó formalmente la meta de velocidad de un gigabit por segundo establecida durante la administración Biden, alegando que fijar ese objetivo resulta injusto para tecnologías de internet que actualmente no pueden alcanzarlo, como el satélite y la inalámbrica fija. La decisión fue adoptada el pasado 14 de agosto en el marco del informe anual de despliegue de banda ancha, que la Sección 706 de la Ley de Telecomunicaciones obliga a la agencia a publicar.

En 2024, bajo conducción demócrata, la FCC elevó el estándar mínimo de banda ancha a 100 Mbps de bajada y 20 Mbps de subida, y simultáneamente fijó como meta a largo plazo velocidades de 1.000 Mbps de descarga y 500 Mbps de subida. Esta última aspiración sirvió como guía para evaluar los esfuerzos de despliegue, pero nunca contó con el respaldo del republicano Brendan Carr, actual presidente del organismo, quien ya en 2024 propuso abolirla.

La orden aprobada sostiene que mantener un objetivo a largo plazo "podría parecer violar nuestra obligación de realizar un análisis tecnológicamente neutro". Según la FCC, es imposible predecir la evolución futura de la tecnología y las preferencias de los consumidores, por lo que considera prudente suprimirlo. El texto reconoce que comentarios presentados por grupos de presión del sector —la NCTA, que representa a operadores de cable, y la CTIA, que agrupa a la industria inalámbrica— respaldaron la medida.

La comisionada demócrata Anna Gómez discrepó abiertamente. En su opinión, "rebajar los estándares para garantizar que ciertas tecnologías alcancen un umbral es lo opuesto a la neutralidad tecnológica. La neutralidad tecnológica requiere que evaluemos todas las tecnologías con el mismo estándar y apoyemos a las que ofrecen mejor rendimiento". Gómez recordó que los programas de subsidios federales, como el Fondo de Oportunidad Digital Rural, exigen a los proveedores desplegar redes con velocidades de gigabit, por lo que resultaría contradictorio eliminar la meta nacional mientras se mantiene ese requisito para los beneficiarios de fondos públicos.

Además de suprimir el objetivo, la FCC concluyó que el despliegue de banda ancha en el país cumple con el estándar legal de ser "razonable y oportuno", lo que la exime de activar mecanismos regulatorios adicionales previstos en la Sección 706. Según los datos de la agencia, a mediados de 2025 aproximadamente el 94% de los estadounidenses tenía acceso a servicio fijo por cable con velocidades mínimas de 100/20 Mbps; la cifra ascendía al 97% al incluir el servicio inalámbrico fijo y llegaba al 99,7% sumando la cobertura satelital.

No obstante, el informe también revela que alrededor de 5,7% de los hogares estadounidenses carece de cualquier proveedor con esas velocidades y que el 40,6% de los hogares contaba con un solo proveedor de servicio cableado moderno, una situación de competencia limitada que los críticos consideran preocupante.

La decisión refleja un patrón conocido: las comisiones lideradas por demócratas suelen concluir que la industria no hace lo suficiente para universalizar la banda ancha, mientras que las encabezadas por republicanos tienden a considerar el despliegue como adecuado. Carr, nombrado por el presidente Donald Trump, se inscribe en esta última tradición.

El sector del cable y las operadoras inalámbricas celebraron la medida, al considerar que el estándar de gigabit penalizaba tecnologías incapaces de alcanzarlo. Por el contrario, defensores del consumidor y operadores de fibra óptica temen que la eliminación del objetivo reduzca los incentivos para invertir en infraestructura de última generación, especialmente en zonas donde ya se ofrecen velocidades superiores.

En la práctica, la supresión no afecta a los programas de subsidios que condicionan la entrega de fondos federales al cumplimiento de determinados compromisos de velocidad. La mayoría de los despliegues financiados por el Fondo de Oportunidad Digital Rural deben ofrecer velocidades de gigabit, lo que según Gómez sienta un precedente contradictorio con la nueva política.

De cara al futuro, la decisión sugiere que la FCC continuará favoreciendo un enfoque de neutralidad tecnológica que no privilegie ninguna infraestructura sobre otra, aunque ello implique renunciar a ambiciones de velocidad a largo plazo. Mientras tanto, la brecha entre las zonas urbanas, donde la fibra óptica ya ofrece servicios multigigabit, y las rurales, dependientes de satélite y soluciones inalámbricas, podría ampliarse o reducirse dependiendo de la evolución tecnológica y de las próximas rondas de inversión pública.