La Administración Federal de Aviación de Estados Unidos (FAA) ha puesto en marcha el sistema SMART (Strategic Management of Airspace, Routes and Trajectories), una herramienta de inteligencia artificial diseñada para predecir y gestionar retrasos y cancelaciones de vuelos. El sistema, que entró en funcionamiento el 21 de septiembre en los tres aeropuertos de Washington D.C., forma parte de un plan de 875 millones de dólares a 12 años adjudicado a la empresa Air Space Intelligence. Su objetivo es optimizar la coordinación del tráfico aéreo mediante el análisis de datos operativos, meteorológicos y de capacidad aeroportuaria, sugiriendo ajustes en horarios o desviaciones de rutas. Aunque el secretario de Transporte, Sean Duffy, ha señalado que podría adelantar o retrasar vuelos para evitar retrasos, la herramienta opera desde el centro de mando de Warrenton, Virginia, y sus recomendaciones son consultivas, no vinculantes, para los controladores. La implementación en Washington responde a la saturación del espacio aéreo y a la colisión aérea de enero de 2025, en la que murieron 67 personas. Las aerolíneas han aceptado la iniciativa, aunque persisten dudas sobre la transparencia tecnológica y el impacto en la plantilla de controladores, cuya reducción se ha justificado para compensar la eficiencia del sistema. Se espera un despliegue nacional para 2028 tras un periodo de prueba de 90 días.
