La escisión de Comcast pone a Peacock a prueba como servicio independiente

Fuentes: Comcast's split could make or break Peacock

NBCUniversal está a punto de descubrir si Peacock puede sobrevivir por sí sola en el saturado mercado del streaming. Tras anunciar la separación de NBCUniversal, Peacock y Sky de los negocios de banda ancha y wireless de Comcast —que en conjunto ingresaron más de 123.000 millones de dólares el año pasado—, la plataforma deberá demostrar su viabilidad sin el respaldo de su matriz.

Peacock arrancó en 2020 como un complemento de la suscripción a Xfinity, pero la decisión de Comcast de dejar de ofrecerla gratis en 2023 marcó un punto de inflexión. Aun con transmisiones exclusivas de los Juegos Olímpicos, la NFL y los partidos de la Big Ten, el servicio solo creció cinco millones de suscriptores entre marzo de 2025 y marzo de 2026, hasta alcanzar 46 millones, frente a los más de 325 millones de Netflix, los 132 millones de Disney Plus y los más de 140 millones de HBO Max. Además, a diferencia de sus rivales, Peacock solo está disponible en Estados Unidos.

La rentabilidad también se resiste. En el primer trimestre de 2026 facturó 2.000 millones de dólares pero registró pérdidas de 432 millones, el doble que un año antes. El presidente de medios de NBCUniversal, Matt Strauss, aseguró que Peacock entrará en beneficios este trimestre. Mientras tanto, la plataforma invierte en funciones diferenciales —vídeo vertical para deportes en directo, el feed “Bravoverse” con la voz IA de Andy Cohen y juegos para móviles—, aunque persisten los problemas técnicos de buffering.

Analistas como Peter Supino, de Wolfe Research, prevén que una o ambas unidades de Comcast acaben fusionándose con competidores, e incluso se especula con que Netflix pujaría por los activos de NBCUniversal. Sin una serie insignia desde la cancelación de Poker Face, Peacock necesita algo más que sobrevivir a flote.