La explosión de la inversión en infraestructura de inteligencia artificial en Estados Unidos ha provocado una escasez crítica de personal cualificado, elevando los salarios de los trabajadores de mantenimiento en un 42% respecto a la media nacional. Según datos de The Wall Street Journal, la inversión en centros de datos alcanzó los 68.000 millones de dólares en junio de 2025, lo que ha forzado a las grandes tecnológicas a ofrecer paquetes salariales superiores a la media para atraer electricistas, fontaneros y albañiles. El economista de Harvard, Jason Furman, estima que los equipos de procesamiento de información representaron el 4% del PIB estadounidense en la primera mitad de 2025, aportando el 92% del crecimiento anual, mientras que la economía general solo avanzó un 0,1% anualizado. La demanda de personal de servicio se ha duplicado en dos años, pasando de dos a seis ofertas por cada 1.000 anuncios en Indeed. Un ingeniero novato en el sector gana unos 66.000 dólares, mientras que un profesional experimentado alcanza los 120.000 dólares. Esta escasez ha llevado a empresas como Google y Meta a invertir en formación de nuevos profesionales, y a universidades a crear programas específicos. Sin embargo, la expansión de estos centros enfrenta una fuerte oposición social; un informe de Gallup indica que el 71% de los estadounidenses rechaza la instalación de un centro de datos de IA en su zona, citando preocupaciones sobre el consumo de recursos hídricos y energéticos.
