La escalada en Etiopía refleja la elección de la guerra por los élites

Fuentes: Ethiopia's war escalation reflects elites' choice for conflict over peace

Etiopía se encuentra en una fase de escalada militar significativa, con hostilidades a gran escala entre el Frente de Liberación del Pueblo Tigray (TPLF) y las milicias amáras, así como entre el gobierno federal y fuerzas tigray aliadas. Este conflicto, que comenzó el 23 de septiembre, marca el fin de un acuerdo de paz de 2022 y responde a la decisión de las élites políticas de priorizar la guerra sobre la paz. El autor argumenta que la responsabilidad principal recae en el TPLF, que ha reasumido el control en la región del Tigray y ha lanzado asaltos coordinados con otros rebeldes bajo una alianza para derrocar al gobierno. Esta situación se produce cinco meses después de que el TPLF recuperara el poder, lo que ha llevado a Addis Ababa a intensificar su campaña de drones contra las fuerzas del TPLF. El texto analiza las causas estructurales del conflicto, señalando que el sistema federal étnico ha exacerbado la polarización y que la falta de una narrativa política inclusiva ha fomentado identidades étnicas excluyentes. Además, critica la administración de Abiy Ahmed por su estilo autocrático y su dependencia de la política de identidad, lo que dificulta la construcción de coaliciones duraderas. El autor concluye que, aunque el Acuerdo de Pretoria es imperfecto, sigue siendo la base necesaria para detener la guerra, dado que el conflicto ha causado un estimado de hasta 600.000 muertes y ha agravado la inseguridad alimentaria en la región.