La Agencia Espacial Europea (ESA) ha puesto a disposición del público EVE, un asistente de inteligencia artificial diseñado para facilitar el acceso a la información científica sobre la Tierra. Esta herramienta, que combina datos de la ESA, la NASA y el programa Copernicus, permite a los usuarios formular preguntas en lenguaje natural sobre el cambio climático, la vegetación, los océanos y los incendios forestales, eliminando la necesidad de consultar documentos técnicos especializados.
A diferencia de los asistentes generales como ChatGPT, EVE se especializa en las ciencias de la Tierra y utiliza un modelo de lenguaje basado en la tecnología de Mistral AI. Su funcionamiento se apoya en un sistema de generación aumentada por recuperación (RAG), que permite al asistente buscar y analizar documentos científicos recientes para elaborar respuestas precisas y rastreables. Esta funcionalidad es crucial para la transparencia, ya que permite contrastar las explicaciones con las investigaciones originales.
El objetivo de EVE es reducir la barrera de entrada al conocimiento espacial, sirviendo tanto al público general como a profesionales de la educación, la periodística y la investigación. Aunque la herramienta incorpora mecanismos de revisión interna para identificar errores, los desarrolladores advierten que la especialización no garantiza la infalibilidad y que la comprobación de las fuentes sigue siendo necesaria para el usuario.
