La endogamia debilitó a los dientes de sable antes de su extinción

Fuentes: Saber-toothed cats became inbred—and struggled to move—before they went extinct

Un equipo de investigación ha encontrado en los huesos de Smilodon fatalis recuperados de las pozas de asfalto de La Brea, en Los Ángeles, las pruebas más directas de que la endogamia pasaba factura a los grandes felinos dientes de sable antes de su desaparición. El estudio, publicado en Frontiers in Veterinary Science, examinó 3.722 vértebras de al menos 849 ejemplares adultos y detectó 48 vértebrasfusionadas, 32 arcosvertebralesincompletos y tres tumores espinales de nervios, una dolencia que en humanos actuales afecta a menos de uno de cada 100.000 individuos. Entre los Smilodon de La Brea la tasa ascendía a 353 por cada 100.000, una cifra muy superior a la esperada. Los autores sospechan que estas malformaciones, fruto de generaciones de apareamientos entre parientes, mermaban la movilidad de los animales y los volvían más lentos, lo que habría comprometido su capacidad de caza. El cirujano veterinario Hugo Schmökel, autor principal, explica que, al igual que ocurre en los perros, los ejemplares jóvenes no muestran síntomas, pero los procesos degenerativos secundarios hacen que el dolor y la rigidez aumenten con la edad. La paleontóloga Emily Lindsey, del propio yacimiento, advierte de que este patrón ilustra el ciclo que hoy afecta a muchos carnívoros modernos: la pérdida de población desencadena endogamia y reduce la diversidad genética, lo que a su vez limita la respuesta de la especie a nuevas amenazas. Para uno de los depredadores más icónicos del Pleistoceno, la situación pudo ser especialmente grave en las fases finales de su existencia.