Stack BTC, la empresa de tesorería en bitcoin en la que el líder de Reform UK, Nigel Farage, invirtió 215.000 libras, ha perdido el 15,48% de su valor desde su lanzamiento en marzo de este año, un descenso de 565.000 libras. Farage, que posee el 5,61% de las acciones, apareció en un vídeo promocional de la compañía en el que ésta destinaba 2 millones de libras a comprar bitcoin. El mayor accionista es Paul Withers, dueño del comerciante de oro Direct Bullion, con el 20,72% de los títulos, seguido por Farage, únicos dos inversores con derechos de voto. El exprimer ministro conservador Kwasi Kwarteng es presidente ejecutivo y ostenta el 3,55% del capital.
Expertos financieros han alertado sobre la volatilidad de este tipo de activos. Susannah Streeter, de Wealth Club, advirtió de que las empresas que simplemente acumulan bitcoin carecen de diversificación y sufren caídas bruscas cuando el precio cae, y recomendó desconfiar de los respaldos de figuras públicas, ya que otorgan «una barniz de legitimidad que el activo subyacente no merece». El corredor estadounidense Peter Schiff aconsejó evitar las tesorerías de bitcoin y afirmó que los políticos las promueven para captar votos de tenedores de criptomonedas. Dan Coatsworth, de AJ Bell, señaló que Stack BTC ha cambiado de nombre en varias ocasiones y «no tiene nada que mostrar más que una serie de inversiones en bitcoin mal timedas».
Los Liberal Democrats pidieron prohibir que los diputados promocionen productos financieros concretos. Su portavoz en la Oficina del Gabinete, Lisa Smart, calificó de «vergüenza» que Farage incite a invertir en criptoactivos arriesgados mientras el país atraviesa una crisis de coste de vida. Farage, que ha propuesto un fondo de reserva de bitcoin y aceptar criptomonedas para pagar impuestos, se enfrenta a una investigación de la Oficina de Normas por no declarar un regalo de 5 millones de libras del magnate cripto Christopher Harborne. Reform UK respondió que Farage no es embajador de marca de Stack BTC, sino un accionista más.
