La EEOC concede blindaje perpetuo a empleadores cristianos frente a denuncias por identidad de género

Fuentes: Christian Employers Can Now Discriminate Against Trans PeopleT3

La Comisión para la Igualdad de Oportunidades en el Empleo (EEOC), agencia federal estadounidense encargada de proteger a los trabajadores de la discriminación ilegal, firmó el 18 de agosto un acuerdo sin precedentes con la Christian Employers Alliance (CEA) que blinda a sus empresas asociadas —actuales y futuras— frente a cualquier reclamación por discriminación basada en identidad de género. La EEOC se comprometió a no investigar dichas denuncias contra la alianza ni contra sus más de 20.000 miembros presentes ni contra quienes se sumen en el futuro, mientras mantengan su affiliation al momento de los hechos.

El acuerdo, alcanzado tras una demanda de la CEA contra la guía de la EEOC emitida durante la Administración Biden —que interpretó que el Título VII protege contra la discriminación por identidad de género, en línea con la sentencia del Tribunal Supremo de 2020—, carece de fecha de vencimiento. Karla Gilbride, exconsejera general de la EEOC y actualmente en la ACLU, calificó la exclusión categórica de investigación como «inédita» y advirtió de que el acuerdo crea un incentivo perverso: la CEA promociona la affiliation como una «póliza de seguro» contra investigaciones de la EEOC, con el lema «Protección desde el momento en que se inscriba».

El pacto se inscribe en el giro de la EEOC bajo la presidencia de Andrea Lucas, designada por el Gobierno republicano, cuya agenda ha incluido eliminar las guías de acoso que protegían a personas trans, retirar a la agencia de demandas en apoyo de trabajadores trans y no binarios, y suspender la tramitación de quejas por identidad de género. Lucas nombró además como jefa de gabinete a Shannon Royce, expresidenta de la CEA y representante de la alianza en la demanda original.

Gilbride cuestionó si el acuerdo responde al interés público o a la coincidencia de intereses entre la agencia y la CEA, dado que los términos conceden a la alianza prácticamente todo lo que había solicitado en su demanda, incluida una prohibición permanente contra sus «miembros presentes y futuros».