La directora adjunta de Artes Escénicas del Institut Valencià de Cultura (IVC), María José Hernández Mora, ha anunciado que renuncia a presentarse a la oposición para una plaza fija de técnico medio de gestión cultural en la misma institución que codirige, tras las críticas recibidas por Compromís, PSPV-PSOE y asociaciones del sector. La Conselleria de Educación y Cultura había defendido que su participación era legítima, pero la alto cargo ha decidido dar un paso atrás para evitar que el proceso se convierta en un foco de confrontación política. Hernández Mora ha subrayado en un comunicado que su candidatura era «plenamente legítima» y «se ajustaba a la legalidad vigente», al no existir incompatibilidad ni irregularidad. No obstante, ha considerado inaceptable que la discrepancia derive en «difamaciones y ataques personales». La decisión se produce después de que elDiario.es revelara en exclusiva que la directora adjunta había solicitado los puestos 268 y 276 del proceso selectivo, al que aspiran otros 200 profesionales. Hasta su dimisión en junio, el exdirector general del IVC y superior jerárquico directo de Hernández Mora, Alberto López-Jamar, era el responsable de velar por el correcto desarrollo del procedimiento. Las asociaciones del sector mantienen sus denuncias por recortes en la programación y casos de «censura» artística. Hernández Mora ha reafirmado que continuará al frente de la dirección adjunta con la misma dedicación.
