CoreWeave, una empresa clave en la infraestructura de inteligencia artificial, ha experimentado una crisis financiera significativa tras ver caer sus bonos a territorio de deuda en dificultades, lo que ha provocado una caída de más del 20% en su valor bursátil. Esta situación ha generado preocupación en el mercado, con reacciones de figuras públicas como Elon Musk y Chamath Palihapitiya, quien cuestionó si la construcción de IA es una burbuja de crédito privado. La empresa, que se endeudó por más de 35.000 millones de dólares, busca convertir su deuda en inversión-grade para acceder a capital de seguros, una estrategia que ha alimentado la cautela de los inversores. Aunque CoreWeave opera con pérdidas operativas superiores a 1.000 millones de dólares, sus contratos de rendimiento pendiente con clientes como Microsoft, OpenAI y Nvidia, que representan 103.700 millones de dólares, ofrecen cierta seguridad a corto plazo. Sin embargo, la incertidumbre sobre la sostenibilidad del modelo de negocio neocloud ha afectado negativamente a otros actores del sector, como Oracle, cuyos bonos también sufrieron una venta a la baja. El análisis sugiere que, aunque el sector de la IA tiene un potencial a largo plazo, la capacidad de CoreWeave para generar beneficios está limitada por su alto coste de deuda, y la estabilidad actual depende de la continuidad de los pagos de sus principales clientes.
