La Cámara de Representantes aprobó esta semana mediante votación por voz el proyecto H.R. 6028, que elimina la supervisión de la Biblioteca del Congreso sobre la Oficina de Derechos de Autor y convierte al Registrador en un cargo designado por el presidente, confirmado por el Senado. Los críticos, entre ellos la Electronic Frontier Foundation (EFF), advierten que la medida politiza una oficina clave en la política tecnológica y debilita los contrapesos de interés público. La EFF ha señalado que la Oficina de Derechos de Autor ha respaldado históricamente propuestas perjudiciales para los derechos digitales, como la Ley SOPA, y que su reciente informe sobre inteligencia artificial erró en el uso justo. El proyecto también transfiere la autoridad sobre el proceso de exención de la DMCA del Bibliotecario del Congreso al Registrador, concentrando más poder. La EFF insta al Senado a rechazar el proyecto, argumentando que la ley de derechos de autor debe servir al público, no a intereses políticos o industriales. El proyecto no tuvo audiencias ni debate público significativo.
