La campaña arqueológica de 2026 en la Cova Dones de Millares (Valencia) ha sacado a la luz al menos 120 inscripciones latinas de época romana, la mayoría datadas entre los siglos I y II d.C., según han comunicado las universidades de Alicante y Zaragoza. Hasta ahora solo se conocían una quincena de grabados en esta cueva, por lo que el hallazgo multiplica por ocho el registro conocido y la convierte en la cueva-santuario con más inscripciones latinas de todo el Imperio Romano, por delante de cualquier otro yacimiento comparable en Hispania o en el resto del territorio que dominaron Augusto o Trajano.
El equipo, dirigido por Virginia Barciela (UA) y Aitor Ruiz-Redondo (Unizar), ha constatado que muchos de los grabados contienen nombres femeninos. Además, cinco inscripciones votivas mencionan a una divinidad invocada como "Domina" ("la Señora"), y tres de ellas recogen la advocación inédita "MALACI", posiblemente vinculada al agua, según ha explicado la profesora Silvia Alfayé. Los investigadores concluyen que Cova Dones fue un santuario frecuentado por mujeres, con un culto organizado y no visitas esporádicas, como respalda la concentración de grabados en una zona alejada de la entrada.
Junto a las inscripciones se han recuperado dos anillos, una pulsera, vasos con forma de cáliz, fragmentos de cerámica, restos de fauna y numerosas fusayolas —pesas de huso asociadas al trabajo textil femenino—, interpretadas como ofrendas. El proyecto DONARQ, iniciado en 2023 con el apoyo de la Generalitat Valenciana y la British Academy, ya había documentado arte rupestre paleolítico con más de 24.000 años de antigüedad, un santuario romano a 200 metros de profundidad y espeleofactos prehistóricos.
