Una demanda contra la red de unas 175 cámaras lectoras de matrículas desplegada por Flock Safety en Norfolk (Virginia) se ha convertido en uno de los litigios más relevantes del país sobre el Cuarto Enmienda. Los demandantes Lee Schmidt y Crystal Arrington, representados por el Institute for Justice, impugnaron que la policía capture sus desplazamientos diarios sin orden judicial; un juez federal les dio la razón a la ciudad en enero de 2026 al considerar que la ventana móvil de 21 días y las 175 cámaras no equivalían a una vigilancia exhaustiva comparable al caso Carpenter de 2018. La apelación ante el Cuarto Circuito, conocida como Schmidt v. City of Norfolk (No. 26-1227), ha reunido Amicus Curiae a favor y en contra de ACLU, EFF, Cato Institute, EPIC y quince estados liderados por Carolina del Sur.
El 29 de junio de 2026, el Tribunal Supremo resolvió Chatrie v. United States (6-3) declarando que la obtención de datos de geovallado de Google constituye una búsqueda del Cuarto Enmienda, sin importar que los investigadores solo accedieran a una porción acotada de una base de datos mayor. La sentencia anula la doctrina del Cuarto Circuito que los estados defensores de Norfolk invocaban en su escrito. Norfolk aún puede apoyarse en United States v. Knotts (1983), que niega expectativa de privacidad en movimientos por vías públicas, pero su ventana de 21 días queda ahora entre los siete días protegidos en Carpenter y los 45 días declarados excesivos en Leaders of a Beautiful Struggle. Un fallo adverso en el Cuarto Circuito obligaría a revisar los límites de retención, los requisitos de orden judicial y el intercambio interestatal de datos de lectores automáticos de matrículas, herramientas ya extendidas entre policías, HOA y operadores de peajes.
