El 22 de octubre de 2026, el Tribunal Federal de Australia (FCA) dictó una sentencia histórica en el caso Epic Games Inc v Apple Inc (No 2), donde la jueza Beach confirmó que Apple ha infringido la ley de competencia australiana desde noviembre de 2017. La decisión establece que Apple posee un poder sustancial en los mercados de distribución de aplicaciones para iOS y soluciones de pago integradas, y que sus prácticas han tenido el efecto de reducir significativamente la competencia. El tribunal condenó específicamente a Apple por exigir a los desarrolladores que distribuyan sus aplicaciones exclusivamente a través de la App Store, prohibir la distribución por otros canales y restringir a los usuarios de descargar aplicaciones alternativas. Esta sentencia es crucial porque define el alcance legal de las restricciones impuestas por Apple a su ecosistema de dispositivos móviles, sentando precedentes para futuras disputas tecnológicas y regulaciones de plataformas digitales en Australia.
