Un estudio realizado por investigadores brasileños demuestra que la exposición a partículas finas PM2.5 agrava la inflamación periodontal en ratones, aunque no actúa como causa primaria de la enfermedad. El experimento, publicado en una revista científica, utilizó 40 ratones machos que respiraron aire filtrado con una concentración de 600 µg/m³ durante 30 o 60 días, una dosis 20 veces superior a la media ambiental registrada en São Paulo. Los científicos observaron que esta exposición provocó alteraciones inflamatorias y oxidativas en la lengua y el periodonto, además de hiperqueratosis y desorganización epitelial. Sin embargo, el efecto más significativo se produjo en los ratones que ya presentaban inflamación periodontal inducida previamente mediante microinyecciones de lipopolisacárido bacteriano; en este grupo, la contaminación redujo la fracción de volumen óseo alveolar, evidenciando que el PM2.5 actúa como un cofactor que empeora una patología preexistente. Los investigadores midieron la pérdida de hueso mediante microtomografía, pero no evaluaron la movilidad dental ni la pérdida de dientes. Aunque el estudio se centró en ratones jóvenes machos y utiliza dosis elevadas para acelerar mecanismos biológicos, lo que limita la extrapolación directa a humanos, otras investigaciones en China y Corea del Sur vinculan el aumento de PM2.5 y PM10 con un incremento del 7% al 9% en el riesgo de periodontitis. No obstante, un estudio reciente en Colombia no encontró asociación entre niveles de PM2.5 y periodontitis grave, lo que sugiere que la relación entre contaminación y salud dental es compleja y varía según la población y la exposición.
