La Comisión Europea considera que Amazon Web Services (AWS) y Microsoft Azure deberían ser designados guardianes de acceso conforme al Reglamento de Mercados Digitales (DMA), tras una investigación de mercado iniciada en noviembre con apoyo de la autoridad holandesa ACM. La decisión es excepcional porque ambos servicios no alcanzan los umbrales cuantitativos del DMA, basados en cifras de usuarios, pero Bruselas justifica la medida por su capacidad operativa, sus inversiones y una posición de mercado consolidada durante años.
El auge de la inteligencia artificial ha intensificado esa dominancia. Los centros de datos en la nube son la base para entrenar y operar modelos de IA, y Amazon y Microsoft atienden gran parte de esa demanda dentro de sus propios ecosistemas mediante carteras de herramientas de IA y alianzas estratégicas, lo que deja poco margen a la competencia. Además, los altos costes de cambio y los efectos de bloqueo dificultan el traslado de los clientes empresariales.
Más de la mitad de las empresas de la UE utilizan servidores en la nube, según la Comisión, que considera este sector un recurso crítico para la economía europea. Paralelamente, Bruselas analiza si las obligaciones actuales del DMA bastan para frenar prácticas desleales en el cloud. Si confirma sus conclusiones, Amazon y Microsoft dispondrán de seis meses para cumplir las exigencias: garantizar interoperabilidad, facilitar la portabilidad de datos y放弃 trato preferente hacia sus propios servicios.
