La colonia de frailecillos de la isla de May, una de las mayores del Reino Unido, ha perdido un 30% de sus nidos ocupados en los dos últimos años debido a una combinación de tormentas extremas y escasez de alimento, según NatureScot y el UK Centre for Ecology & Hydrology (UKCEH). El censo, realizado durante seis días en verano, contabilizó 36.500 madrigueras en uso activo, frente a las 52.000 estimadas en 2024. La reserva natural, situada a unos ocho kilómetros de la costa de Fife, acoge desde 1956 a casi 300 especies de aves.
Los investigadores atribuyen el descenso a varios factores: las violentas tormentas habrían matado directamente a parte de las aves, mientras que el aumento de la temperatura del océano ha diezmado las poblaciones de lanzones (sandeels), su principal fuente de alimento. David Steel, gestor de la reserva, comparó la caída con la registrada a principios de los 2000, antes de la recuperación de la década de 2010, y pidió reforzar la monitorización y la conservación. Mark Newell, responsable de campo del UKCEH en la isla, advirtió de que los eventos climáticos extremos —oleadas de calor marino y tormentas intensas en tres de los últimos cinco inviernos— podrían seguir afectando a la capacidad reproductiva de los frailecillos y otras aves marinas.
