Durante el Mundial 2026, varios jugadores saltan al campo con agujeros en la zona de la pantorrilla de sus medias, una escena que se repite en cada partido y que ha generado teorías en redes sociales sobre una supuesta ventaja competitiva. La práctica, sin embargo, no es nueva: se ha visto en Eurocopas, Juegos Olímpicos y otras competiciones internacionales durante la última década, aunque la ciencia no ha encontrado pruebas de que mejore el rendimiento.
Las medias profesionales de fútbol están diseñadas para ser ajustadas y sujetar las espinilleras, dar soporte al tobillo, al arco del pie y al gemelo, gestionar la humedad y reducir el movimiento del pie dentro de la bota. Aun así, varios jugadores se han quejado de una sensación de hormigueo y entumecimiento en la pantorrilla, lo que les lleva a cortar agujeros a mitad del partido para "liberar tensión".
Especialistas en medicina deportiva y recuperación señalan que no existen estudios que demuestren beneficios fisiológicos. De hecho, la investigación sobre prendas de compresión sugiere que, bien diseñadas y ajustadas, ayudan a limitar la inflamación muscular tras el esfuerzo. Algunos expertos atribuyen el fenómeno a la percepción subjetiva de confort: si un futbolista cree que una prenda le restringe, eliminar esa molestia puede hacerle sentir más libre, aunque su rendimiento objetivo no cambie. Las reglas del juego tampoco prohíben modificar las medias, siempre que las espinilleras queden cubiertas.
