La organización empresarial CEOE ha confirmado que no recurrirá la convocatoria de la huelga general prevista para el 11 de noviembre, a pesar de las declaraciones previas de su presidente, Antonio Garamendi. Según fuentes de la entidad, la decisión se toma para evitar una impugnación previa que cuestionaría la legalidad del paro, limitándose a una posible acción judicial posterior si la huelga no se celebra de forma pacífica. Garamendi había señalado anteriormente que la huelga era de carácter electoral y que la patronal la impugnaría, pero la dirección de la CEOE ha aclarado que no se actuará antes de la fecha de inicio del conflicto.
La convocatoria, vinculada por los sindicatos a la vivienda, abarca también aspectos laborales como la subida de salarios, las horas extra ilegales y los beneficios empresariales récord. Los empresarios confían en que el conflicto sea cívico y han indicado que seguirán la evolución del paro para adoptar las medidas correspondientes. Por su parte, los sindicatos mayoritarios CCOO y UGT han advertido a las empresas de no utilizar el teletrabajo como mecanismo de evasión laboral. Además, han exigido a la patronal negociar el gran acuerdo estatal de negociación colectiva (AENC), con el objetivo de alcanzar un aumento salarial anual del 4% al 7% durante los próximos tres años.
