Asha Sharma, directora ejecutiva de Xbox, ha declarado en una entrevista con Entertainment Weekly que el videojuego "es inasequible en muchos casos, tal como lo hemos concebido de manera tradicional". La ejecutiva, que llegó al cargo hace unos meses procedente del área de inteligencia artificial de Microsoft, identifica dos factores detrás de esa inaccesibilidad: el precio creciente del hardware y la llamada "economía de la atención", agravada por la competencia entre múltiples suscripciones.
Las palabras de Sharma llegan en un momento especialmente tenso para Xbox, que recientemente comunicó internamente una caída de ingresos, una estrategia "sobreextendida" y la presión de la crisis de componentes. A eso se suman rumores, no confirmados oficialmente, de una nueva oleada de despidos y cierres de estudios. La propia Microsoft acaba de anunciar una subida mundial del precio de sus consolas.
El problema no es exclusivo de Xbox. La industria del videojuego al completo arrastra tensiones estructurales: la memoria y los chips son más caros por la alta demanda de los centros de datos de IA, y el precio de entrada al ecosistema —consola, PC o suscripciones— se ha disparado. Como contraste, Todd Green, responsable de King (propietaria de Candy Crush), defiende el modelo de títulos móviles gratuitos como vía para llegar a cientos de millones de jugadores sin barrera de entrada. Sharma, por su parte, enmarca la apuesta de Xbox en una estrategia más amplia que incluye adaptaciones de sus franquicias al cine y la televisión.
