La Casa Blanca ha designado al astrofísico de Harvard Avi Loeb como director del recién creado Consejo Asesor Científico sobre Fenómenos Anómalos No Identificados (UAP), una instancia integrada por la propia Casa Blanca, el Pentágono, la Oficina del Director de Inteligencia Nacional, el FBI y la comunidad de inteligencia estadounidense. El consejo elaborará informes y asesoramiento científico para el Órgano de Gobierno de UAP con el objetivo de esclarecer la naturaleza de estos fenómenos.
Loeb reúne un currículum sólido y ha reunido un equipo multidisciplinar que incluye físicos, un patólogo, un informático, un filósofo, un psicólogo y la fundadora de la revista Skeptic. Sin embargo, su figura resulta divisiva: desde 2015 ha formulado afirmaciones controvertidas sobre la existencia de vida extraterrestre, como sostener que el objeto interestelar Oumuamua era una sonda alienígena o que unas esferillas metálicas recuperadas del océano eran restos de una nave extraterrestre. Estas tesis le han valido frecuentes apariciones en televisión, pero buena parte de la comunidad científica lo descalifica como fraude o charlatán. Su nombramiento coincide con un creciente interés institucional por investigar los UAP en Estados Unidos, tras décadas de opacidad en torno a avistamientos militares de objetos no identificados.
