Este fragmento corresponde al relato corto 'There Will Come Soft Rains' (1946/1950), incluido en la colección 'Las crónicas marcianas' de Ray Bradbury. La acción transcurre el 4 de agosto de 2026 en Allendale, California, en una casa completamente automatizada que sigue funcionando con la familia ya desaparecida.
A las ocho de la mañana, la cocina prepara tostadas, huevos, bacon y leche, mientras una voz en el techo repite la fecha y recuerda el cumpleaños de un tal Featherstone y el aniversario de un tal Tilt, junto con los pagos pendientes. A las 8:01, 81 relojes esparcidos por la casa anuncian la hora, pero nadie sale: diez puertas se han cerrado, la casa está vacía. Fuera, las cintas transportadoras del garaje sacan los coches que nadie recoge. Un perro famélico y enfermo consigue entrar y muere en el salón; los pequeños robots ratones de limpieza incineran su cadáver en el caldero del sótano. La guardería proyecta animales de colores en las paredes, y a las 21:00 una voz recita un poema de Sara Teasdale sobre la naturaleza indiferente a la extinción humana. A las 23:00 una rama rompe una ventana, el disolvente de limpieza prende fuego y la casa intenta sofocarlo activando aspersores y cerrando puertas, pero las reservas de agua se agotan y la casa arde hasta quedar destruida. Bradbury cita explícitamente el poema homónimo de Sara Teasdale (1920), que imagina la continuidad de la naturaleza tras la desaparición del ser humano, como clave temática del relato.
