Ocho científicos establecieron el 30 de junio de 1973 un récord mundial de observación de un eclipse solar total al volar a bordo del prototipo Concorde F-WTSS 001 a más del doble de la velocidad del sonido, lo que les permitió extender la fase de totalidad hasta 74 minutos. En tierra firme, la duración máxima de un eclipse total ronda los 7,5 minutos en regiones ecuatoriales; para el eclipse del 12 de agosto de 2026, visible en parte de Europa, el máximo será de poco más de dos minutos.
El artífice del proyecto fue el astrónomo francés Pierre Léna, quien en 1972 propuso al jefe de vuelos de prueba de Aerospatiale en Toulouse, André Turcat, adaptar el prototipo supersónico —que había realizado su primer vuelo supersónico en 1970— para perseguir la sombra de la Luna sobre África. Aprovecharon que el recorrido del eclipse coincidía con latitudes ecuatoriales, donde la umbra lunar se desplaza a menor velocidad —algo más de 2,2 veces la velocidad del sonido— y solo el Concorde podía mantener ese ritmo.
El avión se conserva hoy en el Museo Nacional del Aire y el Espacio de Francia, ubicado en el aeropuerto de París-Le Bourget, con un mapa pintado tras el morro que reproduce la trayectoria de aquel eclipse africano de 1973.
