La carrera armamentística de los dispositivos anti grabación

Fuentes: Everything You Do Is Being Recorded

La preocupación por ser grabado sin consentimiento dejó de ser exclusiva de espías y criminales. Con la llegada de wearables de inteligencia artificial —pins, colgantes o gafas capaces de registrar conversaciones de forma continua—, cualquier persona podría necesitar contramedidas de vigilancia. Apple desarrolla un accesorio con funciones similares a un iPhone permanente, y otras firmas trabajan en productos análogos que podrían ser tan comunes como los AirPods.

Históricamente, cada avance en vigilancia genera su contrapeso: durante la Segunda Guerra Mundial, la RAF británica lanzó tiras metalizadas para saturar los radares alemanes. En audio, los inhibidores iniciales emitían ruido blanco; los modernos usan ultrasonidos inaudibles que los micrófonos transforman en interferencia. Investigadores de la Universidad de Chicago desarrollaron en 2020 una pulsera con 23 transductores ultrasónicos capaz de emitir señales en todas direcciones.

Sin embargo, los algoritmos de inteligencia artificial integrados en los wearables actuales pueden reconstruir el habla aun en entornos ruidosos o con inhibidores. El informático DeLiang Wang, de Ohio State, lleva décadas entrenando redes neuronales inspiradas en la capacidad humana de separar voces en una fiesta. Microsoft organiza desde 2020 el reto Deep Noise Suppression para mejorar la calidad de audio en Teams, investigación aplicable también a la recuperación de conversaciones inhibidas.

Ante esta capacidad, la contramedida evoluciona hacia la ofuscación. Adam Harvey creó maquillaje que confunde el reconocimiento facial; el plugin TrackMeNot inunda de búsquedas falsas el historial del usuario. En 2023, el equipo de Ming Gao presentó MicFrozen, un dispositivo que genera ultrasonidos modelados sobre la voz del hablante. La startup Deveillance, fundada por Aida Baradari, ultima Spectre I, un aparato con forma de disco de hockey que promete detectar micrófonos cercanos y emitir señales similares al habla. Aunque todavía no resuelven cómo localizar micrófonos, la carrera entre grabación y anti grabación está lejos de terminar.