La broma televisiva de 1977 que aún alimenta teorías conspiranoicas sobre marte y élites

Fuentes: ‘Wow, it really worked!’: the 70s TV show that’s causing worldwide panic – 50 years later

En 1977, la cadena británica Anglia Television emitió 'Alternative 3', un falso documental guionizado por David Ambrose que simulaba una investigación periodística sobre científicos desaparecidos. El programa afirmaba que Estados Unidos y la Unión Soviética colaboraban en secreto para construir una colonia en Marte destinada a la élite, ante un inminente cambio climático. Aunque los créditos finales y la fecha original del 1 de abril delataban la ficción, miles de espectadores la tomaron por cierta. La producción contó con el presentador Tim Brinton —posterior diputado conservador—, música de Brian Eno y diseño de producción de Terry Ackland-Snow, colaborador de Stanley Kubrick en '2001: Una odisea del espacio'.

Casi cinco décadas después, la historia reaparece con fuerza: en marzo de 2026, el tabloide Daily Mail difundió la teoría de que científicos estadounidenses vinculados a la industria aeroespacial y nuclear están muriendo o desapareciendo en circunstancias sospechosas. Un grupo de congresistas estadounidenses y la administración Trump han exigido una investigación, mientras el fenómeno se difunde en Substack y YouTube. El debunker Mick West demostró que el número de científicos muertos o desaparecidos (22 meses) es estadísticamente normal: con 700.000 profesionales en ese ámbito, se esperarían unas 4.000 muertes naturales.

El artículo explica cómo la semilla plantada por Ambrose se enquistó en la cultura conspiranoica. El libro derivado de 1978, escrito por Leslie Watkins, añadió elementos como la CIA y el control mental. Milton William Cooper incluyó 'Alternative 3' en su obra 'Behold a Pale Horse' (1991), influyendo en Alex Jones, la serie 'Expediente X' y el rapero Nas, que lo citó en 'Testify' (2008). El propio Ambrose, entrevistado para el reportaje, recuerda con ironía que un hombre viajó desde California para preguntarle si era real: 'No, lo inventé todo', le respondió. 'La verdad es que: ¡Vaya, funcionó de verdad!', concluye.